Filosofía y Ciencia Jurídica

         

LA VERDAD ABSOLUTA.

El hombre en su madurez es consciente que de la toma de ciertas decisiones se siguen la correspondientes consecuencias. Es por eso que el hombre capta la realidad a través de la razón para poder prever su futuro. Ahora bien cuando huelo el perfume de un jardín florido estoy percibiendo algo de verdad, la superficial y sensible, pero la verdad última y profunda la voy a obtener con el conocimiento racional a través de la potencia del alma que es la inteligencia (intus legere). Esto es porque lo sentidos dentro de sus límites son de gran precisión pero fuera del alcance de sus límites son totalmente imprecisos. Si se observa con mi vista un objeto a 50 cm de distancia seguramente podré realizar una buena descripción del mismo, por el contrario si pretendo observarlo a más de 50 metros ya la descripción no será tan precisa.

Una cosa es decir yo no puedo llegar a descubrir la verdad absoluta, es decir la VERDAD TODA, pero si se puede afirmar que existen verdades absolutas. Estas verdades absolutas son descubiertas por la razón dentro del ente que es poseedor de máxima extensión y mínima comprensión. Esto lleva a la búsqueda de la esencia de las cosas y por consiguiente a las ciencias particulares o especializadas. Cuanto más profunda es la búsqueda de la esencia más grande será el estudio científico que se debe realizar. Se produce la división parcelaria. Esto puede producir la llegada inesperada del reduccionismo y a la deshumanización de la ciencia. Para evitar esta deshumanización la ciencia debe ser apoyada por filosofía, metafísica (primera herramienta de la filosofía para llegar al fundamento y razón última de las cosas) y teología.

Existen muchas verdades absolutas como aquélla de: ‘el agua moja’, ‘dos más dos es cuatro’, ‘no se debe condenar a un inocente’. Con respecto a esta última – que tiene que ver con el derecho – es importante recordar un pasaje del evangelio donde se narra el momento en que Jesús es presentado ante Poncio Pilatos (que era un gobernante relativista) donde se le pregunta a Jesús si era Rey y Él responde que su reino no era de este mundo, pero YO he venido para dar testimonio de la verdad, posteriormente Pilatos interroga a Jesús acerca de Qué es la verdad? Y Jesús no contesta sino que sólo lo mira a los ojos. Esto quiere decir que la verdad se encuentra frente a Pilatos – que no la quiere ver – ya que en Jesús mismo está la  verdad de la inocencia condenada en aquél tribunal romano. Quiere decir que muchas veces tenemos la verdad frene a nuestros ojos y por falta de objetividad, de sentido común y de compromiso con los valores morales no la entendemos. Pero la verdad está ahí  siempre y disponible para todos.

El hecho es que de lo efímero y superficial no resulta nada sustentable en lo verdadero. Porque para incursionar en la verdad profunda se debe renunciar a ciertas cosas implicando un sacrificio extra de dedicación por los temas sublimes. Se debe tomar una decisión entre la inmediatez de la sensible mediocridad y la belleza de los mediatos bienes espirituales.

Este tema está muy relacionado con las actividades y ciencias sociales del hombre como la política, la abogacía donde es muy posible que el hombre pase de ser un fin a un mero medio para lograr fines particulares. Todo dependerá del universo ético que rija las almas de las personas que tengan a acceso al manejo de los destinos de las personas.  

 

 


Oscar Londero