Filosofía y Ciencia Jurídica

         

FE Y RAZÓN

Bueno, a continuación nos meteremos en un tema bastante largo y entrecruzado donde se mezclan muchos siglos de historia y distintas corrientes de pensamiento en cuanto a lo que el hombre cree por su razón o por medio de la fe. Este tema tiene su mayor auge por supuesto con el advenimiento del Cristianismo.

Como todo el mundo sabe cuando nace Jesucristo se produce un quiebre o transformación medular en el esquema del pensamiento del hombre. El cristianismo nos viene con la buena nueva de que somos todos iguales, a imagen y semejanza de Dios, somos dignos como personas y podemos tener fe. La fe es un don o regalo de Dios para el hombre, para que éste vuelva a El.

Hablar de estos temas es hablar de filosofía y teología. De filosofía no diremos más nada por ahora (por razones obvias) y si diremos de la Teología que es el estudio de Dios. Hay dos maneras de estudiar a Dios:

·        Teología natural: estudio de Dios con una única herramienta: La razón. Se trata de demostrar que Dios existe por medio de la razón.

·        Teología sobrenatural: Aquí se parte de que Dios existe y se utiliza la razón para el estudio y reflexión de la verdad revelada.

Entonces de hablar de filosofía y teología es hablar de razón y de fe. Y es aquí donde se intentará explicar el proceso por donde atraviesa este desencuentro añoso. Es decir que el conflicto entre Fe y Razón data de los primeros años después de Cristo.

 

En fiel cumplimiento de la misión encomendado por Cristo a sus apóstoles, estos salen a evangelizar a todos los pueblos. Es Pablo quien llega a Grecia y les habla a los filósofos rigurosos de la razón acerca de un Dios desconocido con resultados poco satisfactorios. ‘La Verdad es escándalo para los Judíos y locura para los griegos’, afirmará Pablo luego de varios fracasos en este proyecto. Pero por supuesto que insiste y llega a Corinto, Galacia, Tesalónica, etc. Donde se forman comunidades cristianas. Y comienzan las expresiones a favor y en contra de la fe y la razón. Por ejemplo:

·        Tertuliano (150 DC) dirá: ‘la razón contamina la fe. Que tiene que ver Atenas con Jerusalén, la Academia con la Iglesia’.

·        San Justino – Clemente de Alejandría: la filosofía nos provee de ciertos argumentos y nos puede ayudar a razonar la fe. Leer a Platón no puede hacer más comprensible las verdades reveladas por la fe.

·        San Tomás de Aquino:  Elabora la mayor síntesis de fe y razón. Afirmará que la fe y la razón se complementan. La una no debe llevar a depreciar a la otra o viceversa. Es totalmente legítimo que el hombre se valga de la razón para explicar aquello en lo que cree. Hay cuestiones de Fe que se pueden razonar y otras no, ejemplo: el misterio de la trinidad. Este tema se puede explicar basado en filosofía griega diciendo que Dios es una sustancia que tiene tres personas, que una tiene naturaleza humana y divina (Jesús). Dios otorga el don de la fe al hombre para que todos puedan ir a El y no sólo los intelectuales por la razón. Juan Pablo II dirá en su documento ‘Fides et Ratio’ = ‘Fe y Razón’ que la fe y la razón son las dos alas del espíritu.

·        Gnotiscismo: es una corriente que habla de salvar a aquellos que son sabios.

 

Estas cuatro posiciones anteriores no tienen orden cronológico, es sólo a  modo de ejemplo para que se pueda ver la diferencia de enfoques que presenta el tema tratado. Más adelante se detalla la evolución del desencuentro entre Fe y razón. ;)

Como se puede observar ya aparecen algunos temas interesantes como por ejemplo que la filosofía que era perteneciente a un ámbito elitista otorgaba la posibilidad de salvarse sólo a algunos intelectuales y el cristianismo y la fe salva a todos. Si a esto le sumamos que la razón se equivoca por ser humana y finita y la fe por su origen divino no puede tener error. Es hora de comenzar a tomar posiciones... ;)

 

Veamos como es el devenir de este conflicto a través de la historia:

Existen dos movimientos filosóficos cristianos de importancia que sientan las bases del pensamiento en estos y muchos otros temas, diría que sobre toda la doctrina de la Iglesia. Estas dos movimientos son La Patristica y la Escolástica.

La Patristica que abarca los pensamientos desde el siglo I y hasta el siglo VIII aproximadamente. Se destacan Orígenes, Clemente de Alejandría, San Justino y posteriormente los padres Capadocios: San Gregorio de Niza, San Basilio y San Gregorio de Nacianzo. Estos padres Capadocios son los fundadores de la Iglesia en Oriente. Y luego en siglo IV, San Agustín. Puede ser destacable las discusiones de Orígenes con Celso en donde se hace por parte de los Cristianos un paralelo buscando puntos de contactos entre la filosofía de Platón y la doctrina cristiana dando contestación con estos argumentos a Celso.  Y entonces como se dijo se instala esta fuerte polémica discusión acerca de la fe y la razón como fuentes de inspiración del hombre para resolver sus problemas existenciales.

Ya en la Edad Media Avanzada llegando al siglo XIII y en plena Escolástica, Santo Tomás de Aquino logra sintetizar de manera casi maestra diría esta polémica entre fe y razón. Existe armonía en el pensamiento del aquinate. La Iglesia adquiere inmenso poder porque el pueblo se lo otorga. Los obispos influyen y asesoran a los monarcas del medioevo.

Pero algunos siglos más adelante se produce una ruptura en esta armonía doctrinaria ya que aparecen la fe y la razón no ya como elementos complementario sino totalmente opuestos. Descartes y Lutero asumen posisiones en estos siglos de ruptura y renuncia a toda autoridad doctrinaria existente.

Para Lutero lo único válido es la fe, la razón es algo dañino para el hombre. Sigue a Tertuliano. Lo único que te salva es la fe. El hombre con su naturaleza oscurecida y caída por el pecado no puede salvarse a sí mismo. Los cristianos dirán que el hombre se salva por la fe y las obras.

En el siglo XVI con el denominado Renacimiento y la explosión desmesurada del avance científico se abre aún más la brecha entre la fe y la razón. El hombre confía cada vez más el poder racional de su mente y prescinde totalmente de la fe. El hombre descubre su pleno autonomía llevando este evento a prescindir de Dios. Dios existe pero no hace con la vida del hombre. Dios creó el mundo y su contenido pero nada más. Ahora Dios sólo observa su creación a distancia y sin injerencia en la vida humana.

En el siglo XIX en el período denominado: ’Ilustrado’,  los hombres dicen que la fe ha sido buena porque ha permitido al hombre llegar a este grado del conocimiento científico. Afirman que la razón es la que salva; con la razón podemos conseguir la total y plena felicidad. En este siglo surgen las grandes corrientes de pensamiento ateas como la de Marx, Locke, Niestche. En este período del pensamiento filosófico se confían en el progreso constante de la razón, era imposible pensar de otra manera, es más si esto ocurría era considerado un verdadero retroceso.

Pero en el siglo XX cuando se producen las guerras mundiales, bombas atómicas, guerras químicas, todo el pensamiento acumulado y sostenido en el siglo decimonónico se viene para abajo en fuerte caída. Recordemos la célebre frase del capitán del Titanic al zarpar de Liverpool en 1912: ‘a este barco no lo hunde ni Dios...’

 

 


Oscar Londero